martes, 2 de agosto de 2016

Prometo que.

Tengo un nudo en la garganta y no sé si son palabras o la cena, 
quizás no has sabido cocinar(me) bien. 

Prometo que sigo en pie, que me pongo faldas porque sé que me sientan bien.
Prometo que me cuido porque me quiero querer, que me pinto de rojos los labios para destacar la sonrisa frente al espejo.
Prometo que uso encaje aunque nadie lo vea, que me huele la piel a frutos rojos.
Prometo que todo lo que hago es por y para mí, porque nadie me toca como me toco yo.

Y a pesar de todas las promesas y juramentos,
de los principios y convicciones,
sigo esperando:
Que levantes la falda,
que borres el pintalabios,
que me erices la piel,
que me mires y no sólo me veas.

Tengo un nudo en la garganta y ya he vomitado las palabras, 
ahora sólo quedas tú.

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