jueves, 28 de mayo de 2015

Ven,
haz temblar mis piernas, el suelo bajo mis pies, mis principios y finales, pero ven.
Nunca nos pedimos nada, ni perdón, ni permiso, ni "por qué". Pero ahora estoy aquí, implorando que me quites el tiempo que me sobra y el espacio que hay entre nuestra piel. 

Ven,
no me digas que te gusto, que me quieres, que sin mí no sabes qué hacer, pero ven.
Hace tiempo que pactamos ser, pero no estar. Ni contigo ni sin ti. Ni mío ni tuya. De todos y de nadie. Y sigo pensando así, pero muérdeme y recuérdame los motivos.

Ven,
pero no te quedes a dormir,
siempre se nos dio mejor vivir un rato que una vida entera. 

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