viernes, 19 de diciembre de 2014

Esta mañana, nada más abrir los ojos, el gris inundaba la habitación. La niebla del exterior y la condensación de la ventana tornaba todo un poco más entristecido.
Me he desperezado y he preparado café. A veces sigo preguntándome si aún te despistas y preparas dos tazas. A mí ya no me pasa. Y me he pasado al café solo.

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