viernes, 28 de febrero de 2014

Amor, 
querer es correr en dirección contraria a las heridas.


Me conociste en ruinas
y sin ser tú arquitecto, construiste sin quererlo un mundo donde refugiarnos.
Decidiste abrazarme
sin saber que yo era un soldado herido tras una batalla perdida.
Fuiste la calma que me salvó de la tormenta y por ti ya no duelen las heridas.                                              Gracias


Me informan desde dentro
que me haces falta -demasiada- algunas tardes
y a tu lado el tiempo se vuelve una medida
que sabe que el pasado es una naranja seca 
y que sólo se puede beber el zumo de las bienvenidas.

4 comentarios:

  1. Me encanta tu manera de escribir!! Sigue escribiendo así, dejando en esas palabras todas las sensaciones que has sentido en esos detalles que te hacen sentir viva!

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    1. Muchas gracias por tu comentario y me alegra enormemente que te guste ♥

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  2. Me enamora el alma leer todo lo que escribes siempre, aunque nunca diga nada y pocas veces lo puntúe, porque mi mente es así y porque, no nos engañemos, ¿qué sería de mí si no fuera un desastre?

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