lunes, 7 de octubre de 2013

Se rompió el corazón en Madrid

Dicen que el que no arriesga, no gana. Lo que no te dicen es que si pierdes, pierdes más de lo arriesgado.

Tengo el defecto de dejarme llevar, de creer que las cosas pueden salir bien si te lo propones. Me gusta creer que cuando una persona te dice "me gustas", es que realmente piensa que vales la pena, y que jugará sus cartas para que ambos ganeis. Pero pocas veces es así. Me he dado cuenta de que lo único que vale es decirte al espejo "te quiero" y que, realmente, pocas personas merecen escucharlo de tus labios, y ver la demostración en tus actos.

Un sentimiento si no se demuestra, se pierde en los silencios.

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