viernes, 11 de enero de 2013

Retales de recuerdos

Como un pájaro con un ala herida, ya no alcanzo a volar tan alto como  días atrás lo hacía.  Cada vez que intento ganar la altura, aumenta la presión sobre mis hombros, y me rindo, y la caída parece cada vez más brusca. 

Quizás va siendo hora de coserme las heridas con los retales de recuerdos que me dejaste.

Es como si algo dentro de mí me dijera "¿qué te creías? ¿qué eras inmune? ¿que a ti no te iba a afectar? Já". Creo que una parte de mi se ríe de lo equivocada que estaba; mientras, otra se cobija en el rincón más frío de la habitación, buscando una pequeña brizna de calor, buscando la cura para el ala herida. 

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