miércoles, 19 de diciembre de 2012

¿Y qué hago?


Ya te he hablado alguna vez de esa habitación en la que he acabado pasando más tiempo del que tengo para perder. Mentiría si dijera que las paredes se mantienen blancas, porque ahora son el lienzo en el que escribo todo lo que no me atrevo a decirte. 
Sigo esperando a que pase algo, o a que pases tú por aquí, aunque sé que es como pedirle al sol que visite a la luna de noche. Me recuerdan a nosotros. Condenados a encontrarse cada tanto tiempo como al destino se le antoje. Aunque ellos tienen la suerte de no poder sentir la ausencia que tengo dentro, la ausencia que llena esta habitación que aún así sigue vacía.

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