lunes, 8 de octubre de 2012

Esta noche no te pido que me quieras eternamente, sólo que me quieras en tu cama. Nos basta con un par de horas, comernos a besos, lamernos las heridas y fundirnos entre caricias, sábanas y algún que otro abrazo. No quiero un "para siempre", tan sólo un "ahora".

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