sábado, 17 de septiembre de 2011

No matter

Odio el olor y todo lo que tenga que ver con el tabaco y no me gusta nada el sabor del ron. El pelo engominado me parece más un pegote de algo sobre la cabeza y la barba de dos días me molesta porque pincha. Sin embargo soy incapaz de negarte un beso a pesar de que acabes de apagar un cigarro, y el ron no sabe tan mal en tus labios. No puedo evitar jugar con tu pelo cuando te rodeo con los brazos y me encanta morderte la mejilla después de darte un beso.